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No sobrevivirán 10 mil 500 restaurantes el impacto por COVID-19 en Estado de México



La Canirac estimó que, en el nivel nacional, al menos 90 mil restaurantes bajarán la cortina de forma definitiva.


Karina Villanueva


El impacto económico que dejará la pandemia de COVID-19 en el sector restaurantero del país en el presente año será letal, afirmó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), Francisco Fernández Alonso, quien estimó que, el 15 por ciento de los restaurantes del país desaparecerá, es decir, al menos 90 mil unidades económicas dedicadas a la venta de alimentos se verán obligadas a bajar la cortina, de ellos al menos 10 mil 500 están ubicadas en el Estado de México.


Empleos perdidos


Durante la sesión del Consejo de Cámaras y Asociaciones Empresariales del Estado de México (Concaem), el presidente de Canirac, estimó que, de los 2 millones de mexicanos que trabajaban en el sector restaurantero –antes de la pandemia- el 15 por ciento perdió o perderá su empleo, es decir, 300 mil personas, de las cuales al menos 51 mil laboran en territorio mexiquense. “No hablamos solo de números, sino de hogares que se van a quedar sin ese trabajo”.


Cabe referir que previamente, el presidente de Canirac en el Valle de Toluca, Mauricio Massud Martínez, señaló que se preveía el cierre del 14 o hasta el 20 por ciento de unidades económicas, es decir, cerca de 14 mil, así como una pérdida de hasta 68 mil empleos, 17 mil más. Entre los afectados se encuentran chefs, cocineros, meseros, bar tender, valet parking, personal de limpieza y ayudantes en general.


No llegan los comensales


Ambos coincidieron en que las cifras antes señaladas son incluso en un escenario optimista, pues reconocieron que, pese a la reapertura, los comensales no están acudiendo a consumir a los restaurantes, principalmente por el miedo al contagio de COVID-19, por lo que las ventas registradas en las últimas semanas son mínimas, alcanzando apenas el 15 por ciento de lo esperado.


“Inicia la pandemia y nuestros ingresos se frenan, pero tenemos que seguir gastando, después del cierre parcial se abren los restaurantes y no hay respuesta de los comensales, pero los gastos se tienen que seguir solventando, es muy sencillo: no hay ingresos y si hay gasto. Nos encontramos aún en un túnel oscuro, no importa que ya hayamos abierto, nuestros ingresos son menores que nuestros egresos, por lo tanto estamos por debajo del agua”.


Largo plazo


Fernández Alonso reconoció que, es probable que los empresarios que logren hacer frente a la crisis recurrirán a financiamientos y endeudamientos, aunque aseveró la recuperación económica del sector será a largo plazo; dijo que los primeros resultados se verán hasta el año 2021.


Estrategias


Aunque comentó que el 2020 es un año muy complicado, dijo que será necesario aplicar medidas drásticas como un control de gastos enérgico.


“Tenemos que hacer un control y análisis del menú para cambiar inclusive algunas materias primas y llevar a nuestro costo la mínima expresión, no veo otra alternativa, anteriormente el costo en un restaurante podía fluir entre un 32 a 33 por ciento, yo recomiendo que ahora nos vayamos al 25 por ciento que va a ser un efecto muy fuerte, pero no veo cómo podamos contrarrestar la baja de ventas si no hacemos un ajuste total”.


Finalmente, el presidente de Canirac enfatizó que será necesario el uso de plataformas digitales y nuevas tecnologías; incursionar e innovar en nuevas formas de venta y servicio; ofrecer a los clientes una nueva experiencia, y conocer los nuevos hábitos de los comensales para posicionarse de manera óptima en la dinámica económica post COVID-19.

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